Hay veces que quisiera que mis ojos tuvieran camaras integradas para fotografiar las cosas que definitivamente no debo permitirme olvidar.
No entiendo.
En verdad no entiendo.
Creo que evidentemente tendria que reconsiderar mis prioridades.
Evidentemente tenÃa que reorganizarlas.
Pero claro, evidentemente tenÃa que destruir todo, eliminarlo, darme cuenta de que el hecho de que alguien esté en mis prioridades obliga a ese alguien a que yo esté en las suyas.
Definitivamente.
Estoy harta, esto no deberÃa seguir pasando. Esto nunca debió pasar. Nunca.
Nunca jamás. Nunca jamás, en toda mi puta vida.
Aunque claro, mi inconsciente me grita, me desgarra y me quiebra: -Cuantas veces has dicho la misma mierda? Cuantas veces has dicho "no más", y has vuelto a caer?
Cuantas veces te has permitido, cuantas le has permitido a él? Cuantas?
Estúpida, idiota ingenua. Ilusa. Demasiada fe, demasiada.
Demasiado permisiva, demasiado estúpida, demasiado creyente. Demasiado masoquista, para agregar.
Basta. No puedes seguir permitiendote ésto. Un dÃa vas a despertar siendo vieja, desperdiciando los mejores años de tu vida, invirtiendo en algo que no tiene futuro. (JA!, lo leÃste, maldito engreÃdo de mierda? Lo leÃste? Acabo de usar tu frase.)
Basta.
Propósito del año numero uno: Sacar de mi vida, YA, AHORA, a quién definitivamente no le importa una mierda estar o no.
Propósito del año numero dos: mantenerme firme en el propósito numero uno.
... Y no encuentro el momento de alejarme, y aunque duele, es mi desición.