HabÃas decidido dañarme con toda la planeación.
No era necesario que mintieras, ¿sabes?
Aún con el dolor que estoy sintiendo, con la rabia, el enojo y la decepción, aún con lágrimas en los ojos, aún asà sé que no merecÃa ésto.
Siempre fui más de lo que nunca tuviste. Te traté como nunca te trataron. Te quise (me atrevo a decir) más de lo que nunca nadie te quiso.
No merezco ésto.
No tendrÃa que llorar por ésta basura, no tendrÃa que llorar por tus actos. No tendrÃas que prometer basura que no eres capáz de cumplir.
Y no tendrÃa que darme cuenta de la realidad de ésta forma.
No.
Hice todo.
Y nada funcionó.
Odio sentir lo que siento, odio seguir aquà para ti y odio sentir mi corazón rompiendóse.
Es ridÃculo decirlo. Es estúpido sentir la autocompasión que estoy sintiendo por mi misma en éste momento, pero sé que tu no lo harás.
¿Cómo iba a saberlo? Oh, ¿cómo iba a saberlo? ¿Cómo iba a saber que tu cuento estúpido no era la basura que yo pretendÃa que serÃa? ¿Cómo iba a saber que no entiendes lo que es querer a alguien de una forma tan pura? ¿Cómo rayos?
Odio sentir esto, pero al final sé que habrá algo bueno.
Los mejores aprendizajes salen de las peores situaciones, y las mejores historias siempre se escriben desde el fondo de un corazón roto.