Y ahĂ estaba de nuevo. HabĂa pasado bastante tiempo ya desde aquella promesa, y ella comenzaba a dudar.
Sabia que hasta cierto punto las cosas podĂan pronosticarse y sabĂa que hasta cierto punto ese pronĂłstico era a su favor. Pero era un hecho que no iba a hacerla feliz.
Muchas veces habĂa soñado esto que incluso ahora, en la realidad; ella podĂa sentir como algo más de lo que habĂa soñado. Pero evidentemente algo tenĂa que estar mal. Si, tenĂa, porque no podĂa todo ir tan "bien".
Si alguien la hubiera escuchado probablemente le habrĂa dicho que esta situaciĂłn era todo menos buena.
No habĂa ni rastro de señal que hiciera creer a nadie nunca que absolutamente nada saldrĂa bien.
AcabarĂa con el corazĂłn destrozado, ilusiones rotas y un sueño y deseo de algo estĂşpidamente imposible.
Ok, si, acabarĂa justo como empezĂł, multiplicado por tres.
Hay cosas que ella no podrĂa controlar y ahora se estaba dando cuenta.
Ahora estaba dudando, y ella solo podĂa ponerse de rodillas cada noche mientras susurraba a alguien en las alturas: -no de nuevo, no otra vez.
No de nuevo. No otra vez.
Y ahĂ estaba de nuevo. HabĂa pasado bastante tiempo ya desde aquella promesa, y ella comenzaba a dudar.
Sabia que hasta cierto punto las cosas podĂan pronosticarse y sabĂa que hasta cierto punto ese pronĂłstico era a su favor. Pero era un hecho que no iba a hacerla feliz.
Muchas veces habĂa soñado esto que incluso ahora, en la realidad; ella podĂa sentir como algo más de lo que habĂa soñado. Pero evidentemente algo tenĂa que estar mal. Si, tenĂa, porque no podĂa todo ir tan "bien".
Si alguien la hubiera escuchado probablemente le habrĂa dicho que esta situaciĂłn era todo menos buena.
No habĂa ni rastro de señal que hiciera creer a nadie nunca que absolutamente nada saldrĂa bien.
AcabarĂa con el corazĂłn destrozado, ilusiones rotas y un sueño y deseo de algo estĂşpidamente imposible.
Ok, si, acabarĂa justo como empezĂł, multiplicado por tres.
Hay cosas que ella no podrĂa controlar y ahora se estaba dando cuenta.
Ahora estaba dudando, y ella solo podĂa ponerse de rodillas cada noche mientras susurraba a alguien en las alturas: -no de nuevo, no otra vez.
Sabia que hasta cierto punto las cosas podĂan pronosticarse y sabĂa que hasta cierto punto ese pronĂłstico era a su favor. Pero era un hecho que no iba a hacerla feliz.
Muchas veces habĂa soñado esto que incluso ahora, en la realidad; ella podĂa sentir como algo más de lo que habĂa soñado. Pero evidentemente algo tenĂa que estar mal. Si, tenĂa, porque no podĂa todo ir tan "bien".
Si alguien la hubiera escuchado probablemente le habrĂa dicho que esta situaciĂłn era todo menos buena.
No habĂa ni rastro de señal que hiciera creer a nadie nunca que absolutamente nada saldrĂa bien.
AcabarĂa con el corazĂłn destrozado, ilusiones rotas y un sueño y deseo de algo estĂşpidamente imposible.
Ok, si, acabarĂa justo como empezĂł, multiplicado por tres.
Hay cosas que ella no podrĂa controlar y ahora se estaba dando cuenta.
Ahora estaba dudando, y ella solo podĂa ponerse de rodillas cada noche mientras susurraba a alguien en las alturas: -no de nuevo, no otra vez.